Creo que fue Ivan Turgueniev quien dijo que Segismundo es “el Hamlet español”, con toda la diferencia que hay entre el sur y el norte. Aquel se inhibe a fuerza de irresolución, éste actúa, su sangre meridional le empuja a la acción. La vida es sueño es, sin duda, uno de los experimentos dramáticos más portentosos del teatro universal y una joya del Barroco español. Para entender nuestro tiempo marcado por la confusión nos adentramos en la peripecia humana de Segismundo, príncipe deportado a las entrañas de la tierra, donde nace la noche. Desnudo y encadenado brama en el laberinto. Hidrópico personaje creado por Calderón; pórtico del nuevo mundo que hemos determinado en llamar moderno.